
Cuando se trata de períodos, todos son únicos. Dicho esto, si observa sangrado intenso y abundante durante sus ciclos a lo largo del tiempo (mucho más de lo que está acostumbrado), siempre es una buena idea consultar con su proveedor. Los períodos inusualmente abundantes pueden ser un signo de un problema de salud muy frecuente (y un tipo de incomodidad) llamado menorragia. Afortunadamente, hay muchas opciones de tratamiento disponibles para abordarlo. Por lo tanto, si cree que su flujo es más pesado de lo habitual, comuníquese con su proveedor para ver qué es lo adecuado para usted en función de sus antecedentes médicos.
Para ayudarlo a iniciar la conversación, hemos reunido información, incluidos los beneficios y riesgos de cada opción de tratamiento. Eche un vistazo, anote cualquier pregunta adicional y llévela a su cita para que pueda tomar una decisión informada sobre sus próximos pasos.
Medicamentos
Según la causa del sangrado, los medicamentos pueden aligerar el flujo menstrual, ayudar a que los períodos sean más regulares o incluso detener el sangrado por completo. La terapia médica para la menorragia puede incluir:
Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Los AINE, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) o el naproxeno sódico (Aleve), pueden ayudar a reducir la pérdida de sangre menstrual. Los AINE tienen el beneficio adicional de aliviar los calambres menstruales dolorosos (dismenorrea). Esta clase de medicamento puede causar problemas estomacales, por lo que debe analizar los riesgos con su proveedor.
Ácido tranexámico. El ácido tranexámico (Lysteda) ayuda a reducir la pérdida de sangre menstrual y solo debe tomarse en el momento del sangrado.
Además de proporcionar métodos anticonceptivos, los anticonceptivos orales pueden ayudar a regular los ciclos menstruales y reducir los episodios de sangrado menstrual excesivo o prolongado. Existen riesgos con esta clase de medicamentos, incluidos accidentes cerebrovasculares y coágulos de sangre, así que hable con su proveedor.
